miércoles, 19 de agosto de 2009

El Pla de Santa Maria.




La primera vez que vi esta carrera fue como espectador. Corría el año 94 y yo era juvenil. Ese fin de semana no tenía competición y como siempre que esto ocurría me escapé con mi madre a ver a mi hermano. Era su segundo año en la categoría y pasada mitad de carrera, arrancó cogió a su compañero ruso que iba escapado y hasta meta. La ganó mientras los demás de su edad veían la carrera desde el coche.
Desde ese día he sentido una gran admiración por esta carrera. Es de la chungas de ganar, tienes que ser técnico en las curvas, rápido en los esprines y con un gran fondo para aguantar mucho rato por encima del 90% de tus posibilidades.
Las he visto de todos los colores...un año éramos tanta gente que tuvimos que hacer mangas. Primero salían los dorsales pares y vuelta sí vuelta no había un esprint donde se clasificaba aquel que lo ganaba, así hasta que habían 20 corredores. Y luego salían los dorsales impares y hacían lo propio. Finalmente había una carrera final con los 40 corredores clasificados en las dos mangas. Algo increíble hoy en día no creéis?
Aunque una que recuerdo muy bien fue mi primera participación. A mitad de carrera o así, ya mermado de mis facultades básicas, se me apartó el ciclista que llevaba delante en la zona de bajada y de repente levanté la mirada y no pude remediarlo!!! empitoné a una señora que bajaba por la estrechisima calle con dos bolsas en las manos. Se me enganchó el manillar en una de sus bolsas y salí volando calle abajo. Al levantarme, bastante desorientado, la gente me decía que tenía sangre por todos lados ...me acojoné, con perdón, y rápidamente me toqué con la mano la cara y estaba todo lleno de algo rojo...parecía sangre pero no lo era...resulta que la señora llevaba una bolsa de tomates en la mano y había aterrizado encima de ellos!!!! menudo susto se llevaron los que corrieron a ayudarme...je je
Total que la mujer se quedó sin tomates y yo salí de allí con dos dedos rotos.

Este año aquel crack que me deslumbró en aquel lejano 94 "tan sólo" ha sido segundo.
"Tan sólo" porque para un ganador como él hacer segundo es tan sólo una anécdota, como la mía con los tomates, aunque siempre valoramos el puesto que se consigue tras el esfuerzo honesto, sea primero, segundo o el treinta y tres.

martes, 11 de agosto de 2009

Livestrong

Acabado el tour de Francia y enterradas, momentanemente las hachas de guerra, se pueden hacer muchas valoraciones del retorno del señor Armstrong.
Lo lógico es que la hiciera de todo lo acontecido en el ámbito deportivo...pero me da pereza.
Me da pereza rajar de Contador, de su vena artística, de su amor por las cámaras y micros. También me da palo recordar la prepotencia de ambos, tanto Lance como A.C.
Así que hoy sólo os voy a dejar una reflexión que me he hecho y que la comparto con vosotros.
Desde que el señor LANCE ARMSTRONG a vuelto a correr, con su prepotencia, con su patriotismo, con su toque chulesco y con todos sus COJONES BIEN PUESTOS, la marca Oakley ha entregado más de 1millón y medio de dólares a la fundación LIVESTRONG por las gafas vendidas con los colores de la mencionada organización contra el cáncer.
Además, en mitad del tour de Francia, la venta de las pulseritas amarillas promovidas por el tejano ascendían a más de medio millón. Es fácil intuir que a día de hoy esa cantidad seguro que ha alcanzado el millón.
Todo ese dinero, que es muchísimo y a la vez poco ya que nunca será suficiente hasta que algún genio encuentre la solución definitiva a tan asquerosa enfermedad, la ha conseguido un tipo, americano como diría mi hermano, chulesco y engreído como acusan otros, pero con unos COJONES que deberíamos tener todos para luchar por lo que realmente merece la pena.

Y que aún haya gente que diga que nunca debería haber vuelto...